lunes, 2 de febrero de 2009

CATA NO VIRTUAL

El pasado miércoles 28 de enero en la taberna que regento en Toledo, “La Taberna Técnica de Vino de Amboades”, realizamos los clientes, visitantes y amigos, junto a dos bodegas, La Sociedad Cooperativa de la Purísima Concepción de Casas de Fernando Alonso (Cuenca) y Recuero Bodegas y Viñedos de Villanueva de Alcardete (Toledo), la primera CATA TÉCNICA de una serie de ellas que se van a realizar a lo largo de este año 2.009 y los siguientes años.

Con este ciclo de “CATAS TÉCNICAS se intentara activar de una manera diferente el “crecimiento en el conocimiento” “de la” cultura del vino o “para” la cultura del vino.


Se decidió que los vinos para esta ocasión de comienzo fueran dos ejemplos bien diferentes para así poder dar a conocer las diferencias entre ambos, me refiero a un vino muy joven y otro con un proceso elaboración con envejecimiento en su evolución.

Debo decir que se marcaron una serie de pautas para que se hacer bien las cosas entre todos los asistentes, en cuanto al protocolo que tiene más o menos una “CATA TÉCNICA” de vino, o sea se explicó primero la Fase Visual, segundo la Fase Olfativa y tercero la Fase Gustativa, junto ala explicación previa de las características concretas de cada uno de los vinos, en cuanto a su ubicación geográfica, su clima o su producción o método de elaboración.

Entonces siguiendo estos pasos comenzamos primero con el joven de la bodega de Casas de Fernando Alonso, “Teatinos tempranillo 2.008”, embotellado apenas hace un mes en la veintena de diciembre del 2.008. Vino procedente de un espacio al extremo sur este lo que se conocemos como “La Mancha”, que es la Ribera del Jucar. En su fase visual da unos tonos de color muy “azulados” por su juventud, ayudado por su expresiva “nariz” a frutas negras de hueso muy marcadas o sea de intenso aroma, aún diría yo no maduras y en el gusto tiene una carnosidad paralela a la nariz que le marca una robustez muy agradable dando pie a que por esta estructura será un vino que aguante así mas de dos años.

El segundo fue el “Terra Sigillata Coupage 2.007”, (Vinos de la Tierra de Castilla) que se diferencia por estar hecho en una zona mas central de la región, estando en el final de la provincia de Toledo en su lado sur este, con una procedencia de plantaciones con un muy bajo rendimiento de hasta 1.850 grs. por planta de secando y porte bajo para la tempranillo, y la sirah es una plantación mas joven con algo de aporte de agua, dando a una mezcla de las dos uvas, una en una oxidación por la madera de doce meses y la otra otros tiempos diferentes para después mezclarlas (Coupage: mezcla), y esperar un tiempo de unión en la botella, y así poder catarlas. Dando como resultado un color aún de tonos cardenales aunque menos vivos que el Teatinos, lógicamente por el proceso de estancia en la madera, luego en la nariz sobresale mucho como una fruta roja muy madurada casi como compota, con tonos especiados y algo de cacaos, todo ello con mucha intensidad y estancia y a la boca da una sequedad de frescor muy vivo, marcando así unas garantías de redondeo permanente en la botella o sea reforzando el famoso bouquet, como lo demuestran este tipo de vinos bien hechos.

Como he explicado ambos vinos son ejemplos muy diferentes de productos en cuanto a sus colores, olores o sabores por su diferencia del tipo de vino que son. Haciendo ver así al aficionado o degustador de vinos pueda probar los vinos tintos, que más se adecuen a sus gustos en función de estas características que intentaré dar a conocer paso a paso.


Miguel Ángel Flores con el TEATINOS y Jesús Recuero con su TERRA SIGILLATA, en la cata del miércoles 28 en la Taberna Técnica de Vinos de Amboades. (TOLEDO)

lunes, 26 de enero de 2009

ACCIONES AMBOADES

Con esta intención y para que “no solo se quede en lo virtual”, uniendo estos conocimientos al mundo real, invito a quien lo lea, que el próximo miércoles 28 de enero habrá una cata técnica explicativa de vinos de dos bodegas diferentes de la región de Castilla La Mancha.

Todo ello dentro del ámbito de las ACCIONES AMBOADES de La Taberna Técnica de Vinos Amboades, que dirijo y regento en Toledo, en una nueva etapa llamada “LAS Iªs CATATÉCNICAS”, siendo los vinos para esta primera ocasión:

TEATINOS Tempranillo 2.008 de La Cooperativa Purísima Concepción de Casas de Fernando Alonso en Cuenca y TERRA SIGILLATA Coupage 2.007 de Recuero bodegas y viñedos de Villanueva de Alcardete en Toledo.

INICIO DEL AÑO

Después de casi un mes de gastar el año 2.009 con la apariencia de tener aún tiempo para recuperar, activar o realizar todas “esas cosas” que nos proponemos, siempre al inicio de cualquier año realmente debo constatar que en mi caso parece como siempre cargado de buenas intenciones y luego quedo en nada.

Con la intención, repito la intención de activar los propósitos planteados para este año, en el “blog” y con las limitaciones que tengo, aparte de los comentarios de pensamientos muy cercanos al vino unidos a la sociedad actual que estoy realizando, intentaré introducir una serie de conocimientos (seguro la mayoría ya conocerá) cara al mayor control y apertura de saber en el mundo del vino y como muestra un botón:

Citaré que ayer como muchos días en la taberna que regento, el público reclama, el por que de los altos precios de los vinos al final de su proceso en la hostelería (sector muy atomizado con unos profesionales de muy dudosa “profesionalidad” valga la redundancia), con unos precios estratosféricos de cómo se debieran cobrar, dado que en origen mantienen otros muy inferiores y que por ese motivo, unido a la ¡falta total! de “cultura de vino” en España, dan pie a un bajo consumo de vino por esa falta de aliciente (precios altos) para el consumidor y un muy bajo cuidado y también falta de interés por el productor (frente a un producto que no “ama”).

Por ello humildemente intentaré dar en píldoras por llamarlo así notas de aprendizaje para saber un poco mas del vino y su mundo desde mi perspectiva, sin artificios, leyendas ni poesías técnicas de rimbombantes adjetivos, llenos de vacío.

domingo, 18 de enero de 2009

AUTO-CONFIANZA… ¿PARA PODER DECIR “COSAS” CUALQUIERA VALE?


Insisto en esta cuestión intentando salir de una espiral en la cual vivo, y por tanto creo que vive “todo hijo de vecino” en la sociedad actual en este espacio geográfico que nos ha tocado estar en este planeta.

El artículo anterior lo dediqué a la necesidad o no, de titulación y parece a todas vistas que salvando ciertas disciplinas, “cualquiera” puede ser o mejor hacer. . . -¿Cómo era eso de ser, estar o parecer (padecer)? Bueno lo que quiero decir es que dentro del sector del vino, será debido a un gran exceso de “auto-confianza” y creo que muy poco “respeto” hacia quien lo sigue pensando que eso es lo valido y verdadero frente a otras cosas, dado que viene de comentarios, artículos o recomendaciones y explicaciones, con rango incluso de técnicas, hechas por supuesto por expertos en cata de vinos, catadores oficiales u otros “cualificados”.

Por tanto ¿Cómo deberían llamarse o quizá definirse, críticos, catadores, periodistas especializados, aficionados especialistas o grandes conocedores? En mi opinión y creo que con un tratamiento muy suave son simplemente “caraduras”, y lo que me temo es que existen bastantes de estos/as a lo largo y ancho de las demás disciplinas como:
-cantantes de pop, -periodistas del corazón-hígado, -tertulianos políticos, -expertos en tauromaquia, -críticos de arte, cine o teatro, -comentaristas deportivos/fútbol o simplemente -POLITICOS (en tiempos de la Grecia antigua Padres de la Patria) y muchas otras que se me olvidan.

A las que el marco de una regulación en esos oficios o disciplinas, dentro de parámetros comprobables mediante títulos oficiales, acreditaciones o avales de su conocimiento y experiencia, les harían perder su estatus de “entendidos”, de “gurus”, o también llamados en ciertos circuitos “chíck” de “vacas sagradas”, que en muchos casos, desde un punto de vista de la honestidad, difícil que esta cualidad se encuentre en “estos profesionales” dado que para ser lo que son deben carecer absolutamente de ella.

Por tanto un consejo, sigan a estas personas con ese oficio y sabiduría, en el sector del vino, que como en España NO* hay ninguna escuela oficial, ni privada de “vinos” (enología y viticultura) y esta personas al tener un sexto sentido, (será este el de la “dureza” de sus rostros) son “las”, “los” que saben, beben, y nos marcan el camino a seguir para así poder aprender de sus conocimientos tan reputados, y por tanto podremos ampliar nuestro corto y difuso por no decir estéril conocimiento, dentro de este apasionante y tan desconocido mundo/cultura del vino.


*En el año 1.995 yo Miguel Ángel Flores Gonzalo obtuve el titulo de Técnico Especialista en Enología y Viticultura, F.P. 2º Grado en la Escuela de la Vid y el Vino de la Casa de Campo de Madrid. Hasta entonces era lo mas oficial para ser y ejercer realmente en España como enólogo.

lunes, 12 de enero de 2009

¿ES NECESARIA LA TITULACIÓN O NO PARA “EL VINO”?

Existen una serie de profesiones que parece no ser necesaria ninguna titulación que avale ser “experto” en ellas, por lo que se demuestra la ineficacia de los sistemas educativos de este país dado que cualquiera puede hablar, criticar e incluso dar y generar opinión, para que la generalidad siga caminos creo modestamente, equivocados.

Esto ocurre con muchas profesiones que amparándose en la ambigüedad y el desconocimiento absoluto del resto de la sociedad llegan a convertirse en referentes de esas mismas profesiones, y desde luego con un egoísmo y una falta de escrúpulos absoluta, curiosamente estas profesiones aparentemente están ubicadas en la sociedad actual muy cercanas al “glamour” por tanto a la superficialidad, valor en alza y constante crecimiento en los tiempos que corren.

Ejemplos de lo anterior existen bastantes y creo se dan en el campo del periodismo en todas sus ramas, en el campo de la “creación” artística en todos sus ordenes o en el montaje de negocios como de hostelería.

Toda esta introducción simplemente es para decir a quien corresponda que se le hace un flaco favor al sector del vino, cuando para poder estar en un punto alto de su objetivo como negocio el propio sector lo deja en profanas manos, como gran ejemplo que mantiene y refuerza esto que digo es el mundialmente conocido Robert Parker, que según mis informaciones no es químico, farmacéutico, biólogo o enólogo, pero eso sí es “catador” y así sus opiniones vinculan al sector a tal punto que son poco menos “dogma de fe”.

Así las cosas cualquiera se define como “experto” en el mundo del vino, sin titulación a la misma altura que algunos hemos llegado mediante un proceso cuando menos avalado por una titulación oficial del estado español, pero eso sí como se posicionan en medios de comunicación u otras plataformas que les permiten dar y generar opinión, insisto al vino en su aspecto mas global le hacen un flaco favor.

Como dato final en la actualidad en España existen muchos “expertos” que sin titulación alguna llevan años en el sector y se permiten catar, hablar, etc. dando pie a que otros “personajes” se vinculen en este medio, creando una “escuela” de “profesionales de la cata”. Haciendo en definitiva no necesaria la titulación para el vino.

Por eso se debe estar muy atento de quien da opinión en este sector, y quien tenga oídos que oiga.

viernes, 9 de enero de 2009

LA TABERNA FANTÁSTICA

Recomendable la obra de teatro de Alfonso Sastre, que ubicada en la periferia del Madrid de 1.966, representa una realidad que quizá a las jóvenes generaciones que ahora disfrutan del “botellón”, no entiendan tal realidad dado que el beber vino en “cuartillo” o copas de la “coñá” o de la mala “bebida blanca”, la “cazalla” es o fue de pobres borrachos.

Ahora estas generaciones que en conjunto social beben mas que se bebía entonces, dado como se dice en la obra al principio durante la semana era muy poca la gente que tomaba nada, pero llegado el sábado, según el tabernero era un ambiente un tanto peligroso, hostil y difícil de entender, suscitado todo por la ingesta de alcohol haciendo un cambio radical de su conducta en los individuos que lo consumían.

Entonces las condiciones sociales hacían comprensible tales realidades, pero en la actualidad que mueve a la sociedad mas joven al consumo extravagante de alcohol, que como no se consume “a palo seco”, parece menos cutre haciendo ver que entonces y ahora un hombre dentro de una taberna consumiendo vino es un borracho, y en la actualidad ellos mismos son simplemente consumidores de sustancias alcohólicas, eso sí pero no son BORRACHOS.

Ni entonces ni ahora, el beber en exceso es bueno por eso recomiendo a todo el mundo, mayores y jóvenes a ver “LA TABERNA FANTÁSTICA”, y luego entiendan y creo que en la actualidad es así por una buena parte de la sociedad que también existen ejemplos de espacios pensados para el divertimento y disfrute, y no para “borracheras y malas fiestas” que no hacen otra cosa sino degradarnos a todos como seres humanos, visiten estos espacios en los cuales se puede degustar vino con talento, no duden en hacerlo.

Diógenes Laercio dijo que el vino tiene tres copas, la primera la de la “vida” (la salud),
la segunda la del “placer” (la felicidad) y la tercera la de la “muerte” (la borrachera), tengamos cuidado con esta última, que creo casi todo el mundo alguna vez ha consumido.

jueves, 8 de enero de 2009

¿PARA QUE LA ETIQUETA? IV

6º Debiera tener “sí o sí” la fecha de “consumir preferentemente”, (quizá indicar por lo menos una “curva de vida estimada” del producto en condiciones optimas de conservación) por que si mal no recuerdo en cierto modo en España se considera al vino como un alimento, y por estar este compuesto de materias orgánicas que se degradan con una simple mala conservación, por ejemplo dejando una caja de vino blanco al sol durante una semana en un escaparate como en tantos sitios que se consideran incluso “especializados” o por ejemplo vender cava de un año para otro, cuando se sabe que desde la fecha que se degolló por tanto embotelló comienza a perder su frescura y por tanto su razón de ser como producto.

7º También debiera contemplar los siguientes datos algo prosaicos, pero necesarios y muy importantes:
a.- Cantidad real de alcohol en datos de grado no en porcentaje en volumen de litro, por que creo esto lleva a una confusión que da lugar a cierto engaño sin querer o sea “12º de ALCOHOL y no 12 % en vol.
b.- Cantidad en niveles de Sulfuroso, sustancia utilizada mucho en la elaboración de los vinos, para una protección a modo de asepsia durante la misma.
c.- Cantidad de otras sustancias como Acido Tartárico, Azúcar (Glucosa) que aún contiene y no a fermentado o se le ha añadido por ser un vino especial (Dulce, Pedro Ximenez, Cava, etc.).
d.- Cantidad de otras sustancias aparentemente intranscendentes como puntuación de color, que debiera tener en cuenta las gamas de color dado que en una “cata profesional” el experto de turno codifica con sus expresiones frente al que no sabe la gradación de color según su experiencia o la Acidez volátil, o también incluir el nivel de “taninos”, “antociános”, etc. esto último quizá sea un poco extremo pero así se puede saber más si el vino procede y esta hecho de donde cita la ETIQUETA.

8º También debiera contemplar las advertencias de un consumo moderado, de las posibles consecuencias para enfermos, niños o embarazadas.

9º Y por último creo personalmente que NO debieran llevar ninguna nota de cata acompañando a las ETIQUETAS, por que creo que confunden más que apoyan al consumidor dado que esas catas se hacen en momentos concretos de la vida del vino que para nada tienen que ver a los momentos cuando el consumidor accede al producto.

Quizá es demasiada información (incluso creo que se escapan datos) pero parto de la base de “quien tiene la información tiene el poder” y por tanto crecería la cultura, el conocimiento y así se podría apreciar con mejor gusto el vino y todas las marcas quizá “jugarían con los mismos mecanismos” dando pie a un autocontrol y autoexigencia previos al mercado .

lunes, 5 de enero de 2009

¿PARA QUE LA ETIQUETA? ( III )

En esta serie de artículos dedicados con cierta profundidad a un aspecto que da comunicación de “primera mano” para cualquier persona que accede al mundo del vino, no teniendo en cuenta a priori los conocimientos del mismo, y por tanto haciendo que estos se vean trasmitidos por el diseño, ejecución o formato de la “etiqueta” y la “contraetiqueta” (que en definitiva forma parte de la misma).

Lo que he trasmitido hasta ahora es en una visión quizá muy personal, pero insisto basada fundamentalmente en la experiencia de tener que estar día a día, en contacto con botellas e vino. Por lo que creo que puedo lanzar una seria de ideas para que como insisto desde una perspectiva muy personal (algo sesgada pensará alguien), pudiera enfrentarse “cualquier persona” a “cualquier vino” venga este de donde venga, siendo esto así estimo personalmente que toda ETIQUETA debiera contemplar:

1º El área de donde procede sea esta una Denominación de Origen (D.O.) o Zona de Producción registrada o controlada de alguna forma Oficial. (En España por ejemplo hay más de 70 D.O.s) Esto implica que se debería escribir con un formato de letra máximo, para así no preponderar unas Áreas sobre otras. Además de incluir los registros sanitarios pertinentes, de hacienda, de la administración regional y si existe algún organismo que lo ampare.

2º La variedad o variedades que contiene y sus “porcentajes reales” para saber realmente lo que se esta consumiendo. (Los porcentajes a día de hoy de cada variedad en pocas “marcas” se atreven a definirles dado que eso implica más responsabilidad y trabajo, porque cada año es diferente y por tanto hay diferencias en “los porcentajes”). Añadiendo la edad de la planta, procedencia “real”, ubicación (zona geográfica), tipo de suelo y si se usa el regadío o no.

3º Muy importante dado lo anterior tendría que tener una numeración real de embotellado, y esto nos indica tácitamente la procedencia y niveles de producción máxima y si realmente el vino procede realmente de esa área, dado que en algunas zonas muy famosas de España, no salen las cuentas de la producción, debido a su densidad de plantación y su área plantada. Haciendo esto mediante una simple multiplicación, “repito” partiendo tan solo de LA DENSIDAD DE PLANTACIÓN y de su PRODUCCIÓN REAL POR PLANTA.

4º El tipo de “vino real” y su “tipo de elaboración”, si fuere necesario incluir el tiempo de tal o cual elaboración, ejemplo: VINO TINTO JOVEN AÑO 2.008 MACERACIÓN CARBÓNICA, o VINO BLANCO FERMENTADO EN MADERA (o BARRICA) 4 MESES, AÑO 2.007. (Más o menos un resumen del tipo de elaboración y así “saber mas”).Ampliando lo que ya se conoce como, JOVEN, CRIANZA, RESERVA, FERMENTADO EN MADERA, ROBLE, DULCE, CAVA, ETC.

5º Si el vino se trató por algún proceso de envejecimiento u oxidación también se debiera decir el tipo de madera, su procedencia, nivel de quemado-tostado y edad de uso de las mismas, y por supuesto el tiempo real de su estancia en la “madera”(barrica) y su posterior estancia dentro de la botella antes del mercado.

domingo, 4 de enero de 2009

AÑO NUEVO, VIDA NUEVA.

Cada año desde ese aparente primer segundo de cuenta inexorable del tiempo algo que nada ni nadie podría controlar. Casi todo el “mundo” hace propósito de enmienda frente a acciones que cree poder controlar y en definitiva su vida sigue siendo igual o peor, aún más igual, el intento de cambio debe ser una nueva actitud ante la vida que siempre nos rodea con eso sí la voluntad de hacer pequeños giros en nuestra trayectoria y así estos pequeños giros nos darán al final un cambio con cierta sustancia existencial.

Como el tiempo que anda sin parar, y hace que año tras año avance nuestra vida en esta historia que nos ha tocado vivir, entiendo a mi edad que “año nuevo, vida nueva”, debiera ser una consideración del otro tiempo que nos espera y cada vez es menor, y por tanto debemos administrar con bastante “cuidado”, esto es con racionalidad y con coherencia, aunque mantener estos aspectos si que es una dificultad muy grande.

Entiendo por tanto que al principio de todos los años los nuevos propósitos son inevitables, algo parecido aunque sin ponerle fechas de fin de año en el comienzo de las vendimias (tres meses antes de Año nuevo mas o menos) también en muchos casos existen el objetivo de “vino nuevo”, y ocurre lo parecido a nosotros, mucha intención pero el resultado final, es semejante al año precedente y anteriores.

Creo que salvo honrosas excepciones “año nuevo, vida nueva” y “año nuevo, vino nuevo”, es simplemente un juego de palabras retóricas que nos decimos a nosotros mismos con la apariencia de realización responsable, y luego va quedando difuminada, sin ningún problema.

Así que aún pareciendo un poco “aguafiestas” a quien corresponda le deseo una VIDA NUEVA (buena) y VINO NUEVO (bueno) para lo que queda del año 2.009

miércoles, 31 de diciembre de 2008

¿PARA QUE LA ETIQUETA? II

Intentando ampliar un poco el anterior artículo anterior publicado hace unas semanas, para así simplemente completar lo que quizá quedo un tanto abigarrado, o poco definido
y por ello, intentaré ser conciso dentro de mi personal observación ante las botellas de vino que pasan por delante de mis manos.

Como dije o creí decir las etiquetas son las que definen, mejor dicho son las responsables de la “lógica clasificación-ubicación” de casi todo en general, no solo de la distinción de los vinos, sino de todo en general.

Por ejemplo a las personas todos nosotros las clasificamos-ubicamos en espacios que a nuestros individuales juicios nos parecen que siempre deben estar las personas donde nosotros las ubicamos a priori, sin dar ninguna oportunidad a la rectificación o la disculpa, dado que a nuestros buenos (observantes) ojos, tal actitud, vestimenta, tipo de trabajo o comentario, hacen que digamos, enjuiciemos, pensemos y coloquemos sin mucha o quizá ninguna información, a alguien en función de esos “parámetros”.

Por tanto como todo en la vida decía que para que una etiqueta sea consecuente y diga y cuente todo lo mínimo que debe considerar, y así enseñar en ella que no por ser de “La Rioja” ya demuestra “más calidad” que por ejemplo ser de “Costers del Segre”, ambas en opinión deben marcar la calidad una vez abierto la botella de cada uno de sus vinos. Por poner un ejemplo muy simple para centrar el tema creo necesaria esta pregunta: ¿Un vino Fino de Montilla-Moriles es de mejor calidad que un Ribera del Duero? ó ¿Acaso es que no se pueden comparar?

De aquí creo que parte la raíz para hacer un uso mas común y lógico de una serie de parámetros semejantes para poder todos los productores cualificarse, y así el cliente o aficionado o profesional de la hostelería puedan quedar satisfechos, y así mejor (y mas) informado y por tanto podrá ir adquiriendo mas conocimiento para poder a posteriori decidir si un vino de tal o cual clase es mejor o peor, o le gusta mas o menos. Teniendo en cuenta que con esos conocimientos se puede dar pie a la creación o ampliación hacia otras zonas, clases de vino, sabores, etc.

Por tanto siguiendo los parámetros que ofrece la ley debería hacer constar más datos, que a día de hoy en muchos, muchos casos se omiten a sabiendas. Creo que esto da para otro poco más, o mejor dicho para mucho más, y siguiendo con el ejemplo del “enjuiciamiento” vano de las personas por poca información, a los vinos muchos deberían empezar a contestar realmente: ¿PARA QUE LA ETIQUETA?

¡AH! en estos días de tanto “fervor” no debemos olvidar que la Etiqueta de la Navidad, no solo es para consumir, es para algo más; por que “fue” en otro tiempo (que lo tengo metido en la memoria) para otro aspecto totalmente diferente del que ahora vivimos, solo lo recuerdo a modo de observación. . .

lunes, 1 de diciembre de 2008

¿PARA QUE LA ETIQUETA?

Desde hace mucho tiempo quizá desde que el hombre es hombre, como todo lo que nos ha tocado a los seres humanos, se han ido “clasificando” (etiquetando) casi todo en general: cosas, plantas, animales, objetos, lugares, etc. Hasta los seres humanos se etiquetan creo yo desde la critica que se hace, unos de otros y esto de un modo inevitable, mejor dicho que la etiqueta es el distingo que nosotros queramos o podamos poner los unos de los otros, o de si mismos.
Esta clasificación nos sirve para tener información de con tal a cual persona y así podríamos establecer relaciones o evitarlas si viniera el caso, por ser mas afines quizá con nosotros en cualquier campo de la trayectoria de vida que nos haya podido tocar vivir. Clasificar o “etiquetar” por tanto parece a priori que pueda resultar sencillo, pero ocurre casi siempre que existen rasgos desconocidos haciendo ver que la primera clasificación (etiquetado), difiere en aspectos que se obviaron o no se apreciaron en esa toma de contacto, para bien o para mal, y por tanto realmente no resulta nada sencillo hacer estas clasificaciones, dado que podemos tener graves equivocaciones, de este modo pasa igual con los otros ordenes de la existencia que nos rodea minuto a minuto.
Pensemos en el vino como en los productos de alimentación que cada día nos vamos encontrando delante nuestro, haciendo un ejercicio de reflexión y de una observación lenta (cosa difícil en los tiempos que corren) quizá exhaustiva, vamos a comprobar realmente la disparidad de información que se nos ofrece, dando pie a un terreno un tanto pantanoso, quiero decir “QUIEN TIENE LA INFORMACIÓN TIENE EL PODER” y esto explicado desde mi punto de vista, que he intento sea el de esa observación de los detalles aparentemente despreciables o “no” importantes, o mejor dicho que “no “ interesa que él consumidor “sepa”, lo de la “INFORMACIÓN Y EL PODER”.
La observación me ha dado una información muy diversa y creo que cercana mas a la confusión que al conocimiento. Si nos quedamos en el campo del vino, sin entrar en el puro diseño de la etiqueta (estética), que también tiene su importancia y es muy interesante su reflexión, las etiquetas de los vinos al día de hoy dan pie a un laberinto de desconocimiento.
Por ejemplo unas dicen de donde viene o en donde se hace el vino, pero no si el viñedo es de la bodega o no, unas indican la variedad de la uva u otras la obvian, en casos como en “VINOS DE LA TIERRA DE CASTILLA”, y en otros zonas de España, Extremadura, Cataluña o Castilla-León, por citar, con decir ese dato tan regional ya basta, obviando realmente la localización concreta del área dato importante debido a sus diferencias geográficas o climáticas, haciendo así ampararse en ese “paraguas de calidad buena ” a unos productos de cuestionable reputación, cosa que también ocurre en casi todas las Denominaciones de Origen de España (Áreas Concretas con Características muy Homologadas para así tener una Homogeneidad de Distinción frente a terceras áreas).
Estando así el panorama ¿PARA QUE LA ETIQUETA?, si no existe una homogeneidad de datos primero, de falsificación de tipos de vino en cuanto a su excelencia o no, en segundo lugar, también y por que no, en el tiempo de caducidad, ¿no es un alimento?, o en si contiene o no, sustancias NO buenas, como los “E-s” saludables o recomendados, etc. Difícil labor la de homologar tales dudas pero creo que muy necesaria, por el bien de todo el sector.

  Blog Amboades ®   - Nº 28 2 nueva época    [03/03/2023] _]el_]civa_]informa_]  al  E S TI LO   AM BOA DES ® Por Miguel Ángel Flores Gonzal...